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Alquiler de hormigoneras
Comprar una hormigonera para un muro de jardín es tirar el dinero: la usarás un fin de semana y luego ocupará medio garaje durante diez años. Te buscamos hasta 3 presupuestos de alquiler con la cuba adecuada al volumen que vas a amasar y te decimos si te conviene eléctrica o de gasolina según dónde vayas a trabajar.
Modelos habituales

Hormigonera eléctrica 130 l
- Capacidad de cuba: 130 l
- Amasado útil: unos 90 l
- Alimentación: 230 V monofásica
- Peso: 60–75 kg
12 €/día
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Hormigonera eléctrica 160 l
- Capacidad de cuba: 160 l
- Amasado útil: unos 110 l
- Alimentación: 230 V monofásica
- Traslado: dos ruedas y timón
16 €/día
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Hormigonera 350 l de gasolina
- Capacidad de cuba: 350 l
- Amasado útil: unos 240 l
- Motor: gasolina 4 tiempos
- Uso: obra sin toma eléctrica
30 €/día
Consultar disponibilidadPrecios 2026
¿Cuánto cuesta alquilar una hormigonera?
Alquilar una hormigonera en España cuesta entre 12 y 35 € al día sin IVA según el litraje y el tipo de motor, con tarifas de 50–130 € por semana y 120–300 € al mes.
| Concepto | Día | Semana | Mes | Fianza |
|---|---|---|---|---|
| Hormigonera 130–350 l | 12–35 € | 50–130 € | 120–300 € | 100–300 € |
| Dumper 1–3 t (para mover el amasado) | 70–140 € | 280–540 € | 700–1.300 € | 400–1.000 € |
| Bomba de hormigón con operador | 400–900 €/servicio | — | — | — |
Precios de referencia sin IVA (21%). La horquilla de la hormigonera va de los modelos eléctricos de 130 l en la parte baja a los de 350 l de gasolina en la alta. La semana equivale a unos 4 días de tarifa diaria.
Qué litraje necesitas y cuánto hormigón sale de cada cuba
El primer dato que confunde a todo el mundo: la capacidad que anuncia una hormigonera es la capacidad de la cuba, no la cantidad de hormigón que puedes amasar dentro. La cuba gira inclinada y la mezcla necesita espacio para voltear, así que la producción real por amasada ronda el 65–70% del litraje nominal. Si esperas 130 litros de hormigón de una hormigonera de 130 litros, te quedarás corto en cada tanda.
130 litros: el modelo doméstico
Da alrededor de 90 litros útiles por amasada. Es la máquina de la reforma pequeña: recibir un marco de puerta, enfoscar un baño, hacer una escalera de dos peldaños, asentar unos postes de valla. Pesa poco más de 60 kilos, cabe en un maletero grande o en una furgoneta pequeña y funciona con un enchufe doméstico de 230 V. Si vas a amasar menos de un metro cúbico en total, es la elección obvia.
160 litros: la más versátil
Unos 110 litros útiles. Es el equilibrio que eligen la mayoría de los alquileres: aguanta un ritmo de trabajo sostenido con dos personas sin que la máquina sea la que marque el paso, y sigue moviéndose con el timón entre dos. Para un muro de bloque en el jardín, una solera de garaje o el alicatado de una vivienda completa, este es el tamaño que buscas.
350 litros: obra de verdad
En torno a 240 litros útiles por amasada. Aquí ya hablamos de obra continuada con cuadrilla: soleras grandes, muros de contención, rellenos. Muchos de estos modelos van con motor de gasolina precisamente porque se usan en parcelas y obras donde todavía no hay acometida eléctrica. Pesan bastante más y se mueven con vehículo o con dumper.
La cuenta rápida para saber cuántas amasadas
Un metro cúbico son 1.000 litros. Con una hormigonera de 160 l y unos 110 litros útiles, un metro cúbico son nueve amasadas. Contando el tiempo de carga de áridos, amasado y vaciado, cada tanda se va a unos ocho o diez minutos de trabajo real con dos personas. Es decir: un metro cúbico es una mañana larga. A partir de dos o tres metros cúbicos seguidos, plantéate pedir hormigón preparado en camión en lugar de amasar a mano.
Eléctrica o de gasolina: la decisión la toma el enchufe
No es una cuestión de potencia ni de calidad de la mezcla: las dos amasan exactamente igual. La decisión depende de dónde vas a trabajar y de qué corriente tienes disponible.
Hormigonera eléctrica
Los modelos de 130 y 160 litros funcionan con corriente monofásica de 230 V, la misma que tienes en casa. Son silenciosas, no emiten gases, arrancan pulsando un botón y prácticamente no necesitan mantenimiento durante el alquiler. Son la elección para interiores, patios, garajes, reformas en viviendas habitadas y cualquier obra urbana donde molestar poco importe. Lo único a comprobar: la longitud del cable de la manguera hasta el cuadro y que el diferencial de la vivienda aguante el arranque del motor sin saltar.
Hormigonera de gasolina
Autónoma: no depende de ninguna instalación. Es la máquina de la parcela sin luz, de la obra nueva antes de la acometida, del camino rural y del corral. Necesita combustible y arranque manual, hace ruido y no se puede usar en espacios cerrados por los gases de escape. En alquiler suele ir asociada a los litrajes grandes.
Y una tercera opción que casi nadie considera
Si tu problema es que no hay corriente pero prefieres la comodidad de la eléctrica, alquilar una hormigonera eléctrica junto a un grupo electrógeno pequeño puede salir a cuenta, sobre todo si en la misma obra vas a necesitar alimentar radiales, vibradores o iluminación. Un grupo de 3–5 kVA cubre de sobra una hormigonera doméstica y te resuelve el resto de herramienta.
Cómo se amasa bien: dosificación y orden de carga
La hormigonera es fácil de usar y difícil de usar bien. Estos son los puntos donde se estropea la mezcla, y ninguno depende de la máquina.
El orden importa
La secuencia habitual es: primero una parte del agua con la cuba en marcha, después la grava, luego la arena, después el cemento y finalmente el resto del agua hasta alcanzar la consistencia. Echar el cemento primero sobre la cuba seca hace que se pegue al fondo y a las paletas, y acabas con grumos que ya no se deshacen. Un par de minutos de amasado tras la última incorporación de agua es suficiente; amasar diez minutos no mejora nada y sí evapora agua.
Dosificaciones de referencia
- Hormigón general de relleno: aproximadamente 1 parte de cemento, 2 de arena, 3 de grava, más el agua necesaria.
- Mortero de albañilería: 1 parte de cemento por 4 de arena.
- Mortero de agarre fino: 1 de cemento por 3 de arena, con el árido más fino.
Son proporciones en volumen, medidas con el mismo capazo para todo. Y el agua es lo que menos hay que forzar: una mezcla demasiado líquida es fácil de trabajar y notablemente más débil una vez fraguada.
Limpiar la cuba antes de irte
Es la causa número uno de que te retengan la fianza. El hormigón fraguado dentro de la cuba no se quita con manguera y a veces ni con martillo sin dañar la chapa. La rutina correcta: al terminar cada jornada, meter agua y unas cuantas piedras gruesas en la cuba y dejarla girar unos minutos, vaciar y repasar. Cinco minutos al final del día te ahorran el cargo de limpieza y, en el peor caso, el coste de reparación.
Alquilar sin ser empresa: lo que debes saber como particular
La hormigonera es, junto con la herramienta manual, la máquina que más alquilan los particulares en España. No hace falta ninguna acreditación ni formación específica para usarla, y las empresas de alquiler están acostumbradas a tratar con clientes que hacen una obra en su casa. Aun así, hay diferencias respecto al alquiler profesional que conviene tener claras.
Documentación y fianza
Basta con el DNI y un medio de pago. La fianza va de 100 a 300 € y se retiene con tarjeta o se abona en efectivo, devolviéndose al entregar la máquina limpia y en buen estado. Como particular pagarás el IVA sin poder deducirlo, así que a los 12–35 €/día de tarifa súmales el 21% para saber lo que realmente te cuesta.
Recogida en almacén frente a entrega en obra
Este es el gran ahorro de esta categoría. Una hormigonera de 130 o 160 litros cabe en un remolque pequeño o en una furgoneta, y recogerla tú mismo en el almacén te evita un porte que puede costar más que el propio alquiler de tres días. Para los modelos de 350 litros o si necesitas también áridos, la entrega en obra tiene más sentido.
El fin de semana es tu mejor tarifa
Muchas empresas aplican tarifa de fin de semana: recogida el viernes por la tarde, devolución el lunes por la mañana, facturando uno o dos días. Para una obra doméstica que se hace en sábado y domingo, es de largo la fórmula más barata. Hay que reservarla con antelación porque es justo cuando más demanda tiene.
Qué llevar aparte de la máquina
La hormigonera no viene con capazos, ni con carretilla, ni con pala, ni con guantes. Tampoco con el alargador de manguera si el enchufe queda lejos. Y en la mayoría de los alquileres tampoco con los áridos: cemento, arena y grava se compran aparte. Merece la pena preguntarlo al reservar, porque algunas empresas alquilan carretilla y capazos por unos pocos euros y te ahorran el viaje.
Cuándo la hormigonera se queda corta
Hay un punto en el que amasar deja de tener sentido, y reconocerlo a tiempo ahorra días de trabajo y dinero. Estas son las tres señales.
Más de dos metros cúbicos de una vez
Por encima de ese volumen, el hormigón preparado servido en camión desde una planta sale más barato en tiempo y más homogéneo en calidad, porque toda la masa tiene la misma dosificación y el mismo momento de fraguado. Una solera vertida por tandas de una hormigonera tiene juntas frías entre amasadas, y eso se nota.
Hay que subir el hormigón o llegar lejos
Si el punto de vertido está en una planta alta, al fondo de una parcela o detrás de un edificio, el problema deja de ser amasar y pasa a ser transportar. Ahí entran el dumper para distancias largas en horizontal y la bomba de hormigón con operador, que se contrata por servicio entre 400 y 900 € y resuelve en una mañana lo que a capazos serían dos días.
La obra dura semanas
Si vas a amasar todos los días durante un mes, compara la tarifa mensual —120 a 300 €— con lo que costaría comprar una máquina de segunda mano. En obras largas y repetidas, la cuenta puede cambiar. Para todo lo demás, que es la inmensa mayoría de los casos, alquilar sigue siendo la opción sensata.
Preguntas frecuentes
Hormigoneras — Dudas habituales
¿Cuánto cuesta alquilar una hormigonera al día?
Entre 12 y 35 € al día sin IVA, según el litraje y el tipo de motor. Los modelos eléctricos de 130 litros están en la parte baja de la horquilla y los de 350 litros con motor de gasolina en la alta. Por semana la tarifa va de 50 a 130 € y por mes de 120 a 300 €.
¿Cuánto hormigón sale de una hormigonera de 160 litros?
Unos 110 litros de mezcla por amasada, porque la cuba necesita espacio libre para voltear correctamente. Para hacer un metro cúbico completo necesitarás alrededor de nueve amasadas, lo que con dos personas equivale a una mañana larga de trabajo.
¿Necesito formación o carné para usar una hormigonera?
No. Es una de las pocas máquinas de obra que puede usar cualquier persona sin acreditación específica, y por eso la alquilan tantos particulares. Sí conviene usar guantes, gafas y calzado adecuado, y no meter nunca la mano ni la pala en la cuba mientras gira.
¿Mejor eléctrica o de gasolina?
Eléctrica siempre que tengas un enchufe de 230 V cerca: es más silenciosa, no emite gases y se puede usar en interiores. De gasolina sólo cuando no hay corriente disponible, como en parcelas antes de la acometida o en obras alejadas. Amasan exactamente igual de bien las dos.
¿Puedo llevarme yo la hormigonera en mi coche?
Los modelos de 130 y 160 litros pesan entre 60 y 100 kilos y se transportan en un remolque pequeño o en una furgoneta; muchos alquileres se hacen así y te ahorras el porte. Los de 350 litros ya requieren vehículo adecuado o entrega en obra por parte de la empresa.
¿Tengo que devolverla limpia?
Sí, y es la causa más habitual de retención de fianza. Basta con hacer girar la cuba unos minutos con agua y unas piedras gruesas dentro al terminar cada jornada. Si el hormigón fragua dentro de la cuba, el cargo de limpieza o de reparación puede superar el importe del alquiler.
¿El alquiler incluye el cemento, la arena y la grava?
No. La tarifa cubre únicamente la máquina. Los áridos y el cemento se compran aparte, igual que capazos, carretilla y pala. Algunas empresas alquilan estos accesorios por muy poco dinero, así que merece la pena preguntarlo al hacer la reserva.
¿Hay tarifa de fin de semana?
Es habitual: recoges el viernes por la tarde y devuelves el lunes por la mañana pagando uno o dos días. Para una obra doméstica que se concentra en sábado y domingo es la fórmula más rentable, pero conviene reservar con antelación porque es cuando más demanda hay.
¿Los precios llevan IVA?
No, todas las cifras son sin IVA. Hay que sumar el 21%. Si eres particular ese importe es coste final; si eres empresa o autónomo con factura, es IVA soportado deducible.
¿A partir de qué volumen compensa pedir hormigón preparado?
Por encima de dos metros cúbicos aproximadamente. Amasar ese volumen a mano supone más de una jornada completa y genera juntas frías entre tandas, mientras que el hormigón servido en camión llega con dosificación homogénea. Para volúmenes intermedios con acceso difícil, valora una bomba de hormigón con operador.
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